lunes, 16 de mayo de 2016

Las finales antes de La Final


La temporada de la NBA está llegando a su punto crítico, una de las campañas más emocionantes en la historia del mejor baloncesto del mundo está a "mata y cuarta" de concluir. A solo horas para iniciar las finales de conferencia, cuatro equipos exprimirán sus talentos en busca del ticket dorado que les da un lugar en la Gran Final.

Los dos mejores conjuntos de cada conferencia, Este y Oeste, se verán las caras en series de postemporadas inéditas. Cleveland Cavaliers (1) y Toronto Raptors (2) en el Este, Golden State Warriors (1) y Oklahoma City Thunder (3) en el Oeste, apuestan a las habilidades de sus atletas con el objetivo inmediato de alzar el cetro de sus Conferencias, para luego buscar coronar la edición 2015/16  con el Larry O´brien Champioship Trophy.
 

Las series de Final de Conferencia están pactadas al mejor de siete juegos, obligando al ganador a vencer cuatro veces a su rival. Con un formato 2-2-1-1-1, los equipos que poseen la ventaja de localía salen como los poderosos favoritos ante unos, no menos enérgicos, rivales que buscan romper con la mayoría de los pronósticos considerados por los analistas de este deporte.

Wild, wild West

El salvaje Oeste vuelve a honrar su contagioso mote, con el enfrentamiento de dos conjuntos caracterizados por su extraordinaria fuerza ofensiva, Golden State promedió 114.9 puntos por partido y Oklahoma City 110.2, terminando 1-2 de la Liga en este encasillado. 

Los Warriors, que terminaron la campaña regular con foja de (73-9), dejando atónito al mundo del aro y el balón, al romper el emblemático récord de los Chicago Bulls de 1995-96 (72-10). Son los actuales campeones y están liderados por el flamante MVP de la Liga, galardón logrado en campañas consecutivas.

Los Thunders, por su parte, lograron vencer en segunda ronda a "la perfección en la ejecución", los San Antonio Spurs, quienes llegaron a los playoff con el aura de ser el único conjunto capaz de derrotar a los campeones defensores. Pero un Oklahoma hambriento y con un juego mejorado, que fue capaz de mantener las ventajas en el último cuarto, una falla que les hizo mella durante la temporada regular, cuando en 14 ocasiones vieron desvanecer sus virtuales triunfos en los 12 minutos finales.

Golden State Warriors dominó los tres enfrentamientos contra el City Thunder en esta campaña, pero el crecimiento de Los Truenos se ha hecho más que evidente en esta etapa de postemporada, lo que proyecta una Final de Conferencia reñida.

Es difícil creer que un equipo con dos jugadores ranqueados en el Top5 de la NBA, Kevin Durant y Russell Westbrook, no salga como favorito, mas, cuando hablamos de enfrentar al mejor conjunto y al atleta número uno de la Liga, se entiende porqué la balanza se inclina a favor de los "Splash Boys". Su ataque aéreo, 1077 lances de tres encestados en 2592 intentos, los ubican primero en este renglón con un robusto 41 % colectivo detrás del arco. Dicha estadística es lo que ha convertido a los Warriors en una maquinaria letal y casi imbatible.

No hay fronteras en el Este

La otra Final de Conferencia sin precedente es la que se escenificará en el Este, los Cleveland Cavaliers y los Toronto Raptors necesitarán tener sus pasaportes al día para poder enfrentarse en una serie que reúne en el tabloncillo a las dos mejores marcas del circuito.

Los Raptors se estrenan en una Final de cualquier tipo, no habían logrado pasar de primera ronda en sus cinco anteriores visitas a los playoff, y fue en la temporada 2000-01 que pudieron jugar en una segunda ronda, después que vencieron a los New York Knicks (3-2), para luego caer derrotados ante Filadelfia Seveny Sixers en el séptimo y último partido de la serie.

Los canadienses, que para verse aquí dispusieron del Miami Heat en siete candentes partidos, fueron un verdadero dolor de cabeza para los líderes del Este, Cleveland, pues se pasaron toda la temporada amenazando para llevarse el mejor récord de la Conferencia. Con foja de (56-26) quedaron a un partido de los subcampeones de la NBA.

Los Cavaliers tienen más experiencia en esta estancia, sus cuatro participaciones en finales de Conferencia, con dos de ellas adornando su vitrina lo confirman. La pasada campaña barrieron a los Atlanta Hawks, para luego caer en seis ante los reinantes Guerreros. Y cabe mencionar el peso específico que aporta la estrella de los Cavs, LeBron James, quien visita por séptima ocasión este escenario, seis de ellas en línea y por tercera vez vistiendo la franela rojo vino.

Los depredadores dinosaurios han tenido que batallar mucho para llegar a este escalafón, necesitaron del máximo para avanzar en sus dos previas series, lo que se traduce en 14 partidos jugados en esta postemporada. A diferencia de los Caballeros, que despacharon sus rivales necesitando el mínimo, ocho encuentros; son el único equipo invicto hasta ahora en la fase de playoff.

La frontera y el inclemente clima no han sido barrera para unos Toronto Raptors envalentonados que tienen de frente a un hueso duro de roer. Puede que el cansancio le pase factura al medirse con unos Cavs bien descansados y con la sapiencia necesaria para superar sin mayores dificultades este osado reto.

En unas cuantas horas empieza la emoción y la euforia. Los donqueos, pantallas, espectaculares lances, jugadas memorables y el bullicio de los fanáticos. Es cuestión de tiempo para que el tabloncillo se humedezca con el sudor de unos exhaustos atletas que se vestirán de héroes algunos, y de villanos otros. A solo minutos para que un silbato decida una victoria, o que estar parado en la línea de tiros libres, en los segundos finales y con el partido cerrado, diferencie a un jugador que tiene "gigilos" del que no.

En apenas horas inician las finales antes de La Final.

viernes, 13 de mayo de 2016

Romance entre el zinc y la lluvia




Una sombra lujuriosa cubre los cielos, mientras un gélido susurro que acaricia la piel anuncia el húmedo y cristalino devenir. Un ventarrón repentino estremece el zinc, y se escucha la estruendosa carcajada del desvelado ferroso. Una risotada tenebrosa, pero que esconde la alegría desmedida de un extraño amorío entre la plancha de metal y la lluvia impetuosa.
El romance incomprendido por los ojos, se hace claramente legible para los sentidos. Una lámina que funge como techo protector contra el despiadado sol, recibe en su coraza las embestidas del sereno cruel, y solo la jugosa caricia que se desprende de las nubes calma el abrasador estado de un vigilante servil y olvidado.

La lluvia envía su brisa mensajera, escribe sus cartas de amor en las hojas de los árboles, que se desprenden y caen en el latón. El empedernido zinc lee y relee cada parte de la hoja desgajada, el ápice, la nervadura, el borde, sin tomar en cuenta que con cada lectura marchita su verdor, y se va desvaneciendo el ilusorio recado plasmado en el haz.
El metal se impacienta, necesita refrescar su incandescente alma de lata. La lluvia demora su promesa de mimos torrenciales, sabe que al caer sobre la plancha ardiente y seca, se evaporará su esencia, se sublimará su humedad. Vale la pena arriesgar las primeras gotas de sus gemidos; el sacrificio es inminente.

Finalmente se desprende del omnipresente gris lamidos oxigenados que se desvanecen en el rostro, y al estrellarse contra la planicie metálica, junto a la ventana, estremece los sentidos, provocando un arrebatador y perverso deseo. Y solo entonces se llega a comprender tal idilio.
La lluvia se manifestó caudalosa, arropó con su manto el candente hierro laminado, sació con su abrumadora abundancia la férrea sed, y sin importarles la exposición consuman su romance, ante la mirada absorta de un testigo que se deleita con el sonido provocado por roce entre lo natural y lo artificial.


La resaca del encuentro no se hizo esperar, secuelas salpicadas en el zinc, estelas del rocío que corroen el metal provocando que se oxide su blindaje. Saciedad pasajera que desaparece con el despertar del astro rey. Ansias que renacen y cuecen las esperanzas de que el romance entre el zinc y la lluvia sea menos desgastante..

--Aquí te esperaré, se escuchó en el oxidado rechinar. -Por más que tarde, regresaré. Decía una jadeante llovizna que se escabullía entre un arco iris.






martes, 10 de mayo de 2016

David Bowie, más que atrevido, más que original, mucho más que virtuoso.

"La iconografía de la tapa del disco "Aladdin Sane" de 1973, que muestra un rayo de azul y rojo cubriendo el ojo derecho de Bowie, se volvió un auténtico referente de la cultura pop."



El ingenio o facultad extraordinaria para crear cosas nuevas y admirables no es algo propio de la generalidad. Dicho ingenio puede verse manifestado en diferentes ámbitos de la vida cotidiana, pero es en el arte donde el mismo encuentra la forma más idónea de ser palpado, verificado, analizado y disfrutado por demás.
David Bowie "Aladdin Sane" de 1973

Y es la música, sin temor a equivocarme, la rama del arte que mejor se presta para palpar, verificar, analizar y disfrutar de esa genialidad de la que solo los grandes son dotados. Y cuando hablamos de música y genialidad muchos nombres pueden llegar a nuestra mente, siendo David Bowie uno de ellos.

David Robert Jones, mejor conocido como David Bowie, fue uno de esos artistas  que dedicó su vida a impulsar nuevas formas de expresiones artísticas, la creatividad fue el elemento que caracterizó su prolífera trayectoria artística durante 50 años.

Space Oddity (1969) fue el primer vestigio de genialidad que el mundo percibió de Bowie. En esta magistral pieza, el dos veces galardonado por el Grammy Awards (1985/2006), nos hizo viajar al espacio y caer en un mundo paralelo lleno de sensaciones, al cual solo se llega, a través de toda la imaginación presente en tan esplendorosa canción.

El alcance de su genialidad era tal, que trascendió las fronteras de la música. Su habilidad de generar ideas fuera del campo musical fue, sin lugar a dudas, un elemento determinante que lo consagró como una de las figuras de mayor contribución en la cultura popular universal.

“The Man Who Fell to Earth”
(El hombre que cayó a la tierra, 1976)
Dejó su marca en el mundo del séptimo arte apareciendo en 27 producciones, dentro de las cuales  podemos citar "The Man Who Fell to Earth" (El hombre que cayó a la tierra), en la cual se puede apreciar la capacidad interpretativa que Bowie cultivó desde temprana edad, cuando acudió a estudiar teatro vanguardista y arte mimo en su natal Inglaterra.


La Moda


Si hubo un ámbito en el cual David Bowie influyó de manera contundente, fue en el mundo de la moda. Ya fuera por su color de pelo, las prendas, los escotes, o el maquillaje, siempre buscaba la manera de romper con las normas estéticas, Una característica que lo elevó a la categoría de "ídolo de la moda".

Alexander McQueen, Kansai Yamamoto, Lois Vuitton, Dries Van Noten Y Jean Paul Gaultier, fueron solo algunos de los tantos diseñadores que prestaron sus manos para vestir a Bowie. Su desenfreno creativo en el mundo de la moda, hizo que numerosas marcas se fijaran en él y llegaran incluso a plasmar su rostro en algunos de sus productos, como fue el caso de Zara, Primark y Mango.

Su obra maestra llegaría en junio de 1972, y con ella la esencia de un Bowie que retó el núcleo de la música rock de la época. "The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, mejor conocido como "Ziggy Stardust", fue su creación más aclamada, en la cual abandonó casi por completo la instrumentación del rock tradicional, y en la que dio luz a quien es el personaje más emblemático en la historia de la cultura pop.




Solo un genio como Bowie pudo haber creado tan extraordinario personaje (Ziggy Stardust), para luego convertirlo en una faceta más, dentro de lo que fue una carrera artística caracterizada por las continuas reinvenciones, innovaciones musicales y cambios audiovisuales y escénicos.

El disco permaneció por dos años en las listas de ventas, y plasmó una influencia transformadora que acaparó toda la década del 70, marcando un estilo que suponía una ruptura con todo lo establecido, vertiendo al mundo en una página de cambio a la cual se resistía, y sepultando el estancamiento que para la fecha presentaba el rock progresivo. Por esta y otras razones varios historiadores de la música lo señalan como el pionero del Glam Rock.

Luego de Ziggy Stardust, fueron 15 las ocasiones  en la que David puso ante nosotros muestras de genialidad, plasmadas en producciones que proyectan la inmensa capacidad que tenía para reinventarse. Cada una totalmente diferente a la otra  en su estructura musical y lírica, en su puesta escenográfica y en su forma de vocalizar.

Dentro de los 15 discos que sucedieron a Ziggy Stardust, considero prudente nombrar algunos de los más significativos, tanto a nivel músico-intelectual, como comercial.


"Young American" (1975), "Station of Station" (1976), "Low" (1977), "Heroes" (1977), "Lodger" (1979), "Scary Monster and Super Creeps" (1980), "Let`s Dance" (1983), "Outside" (1995), "Heathen" (2002), "The Next Day" (2013), "Black Star" (2016).


La profundidad intelectual de su obra y la majestuosidad de su música se pueden  repasar en un total de 25 álbumes de estudio, siendo el último de ellos "Blackstar", lanzado el día ocho de enero pasado, fecha en que se celebró su cumpleaños número 69; este disco, como de costumbre, fue alabado por la crítica especializada.

Dos días después del lanzamiento de "Blackstar", un cáncer de hígado, diagnosticado hacía ya 18 meses, hizo que cerrara sus ojos uno de los artistas más grandes que ha dado la historia de la música universal.

Con una prolífica trayectoria que abarcó 50 años, posicionado número 23 por la revista Rolling Stone en su lista de los mejores  cantantes de todos los tiempos; con 140 millones del discos vendidos, incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1996, y con uno de los legados culturales de mayor expansión e importancia a nivel mundial, David Bowie fue, es y será por siempre, el más digno ejemplo de la genialidad artística hecha persona.








lunes, 9 de mayo de 2016

Apara y batea


Bartolo Colón




La historia ha catalogado a los lanzadores como "outs vestidos de peloteros". Es hasta irrisorio ver a un pitcher agotar un turno al bate, son displicentes, con una técnica de bateo desorganizada y discordante. Debido a que éstos se concentran más en perfeccionar sus lanzamientos, las prácticas de bateo se limitan a unos cuantos toques de bola.

Algunos sufren lesiones por usar una forma incorrecta de sostener el madero.

Pero gracias a la existencia de esas excepciones que confirman la regla, por las Grandes Ligas han pasado lanzadores que son respetados al momento de pararse en una caja de bateo, unos atletas que además de sacar outs, son capaces de erguirse en el plato y conectar la pelota como esos bateadores ya consagrados.

La noche del sábado Bartolo Colón subió a "la lomita de los sustos" y logró su victoria 221, cifra que lo coloca entre los lanzadores más exitosos del negocio, ocupa el lugar 75 en triunfos de todos los tiempos y es el de más partidos ganados entre los activos.



Pero con respecto al bateo, el derecho dominicano está en el montón. Con 228 turnos oficiales ha conectado tan solo 21 imparables, para un paupérrimo .091 promedio al bate y se ha ponchado 121 veces, casi la mitad del total de sus visitas al plato (249).

Lo que lleva a mencionarlo en este artículo es que en el juego del sábado, a la altura del 2do., episodio, Colón conectó el primer cuadrangular de su carrera, siendo el pelotero más viejo en sacar la pelota del parque por primera vez con 43 años, un soberbio estacazo por todo el jardín izquierdo, "duro y por su banda".

Pitchers que batean

Ese aislado evento en la carrera de Bartolo hace pensar en cuáles lanzadores han demostrado tener un poder tal que los convierta en bateadores de cuidado para los pitchers contrarios. Algunos de ellos fueron tan buenos con el madero, que abandonaron la lomita e hicieron la transición a jugadores de posición.

George Herman "Babe" Ruth
El nombre que más resuena en la memoria es el de George Herman "Babe" Ruth, considerado por muchos el mejor bateador y jonrronero de la Gran Carpa, antes de destrozar la costura de las pelotas fue un dominante lanzador. Vistiendo la franela de Boston, El Bambino, siendo pitcher abridor, compiló marca de (89-46) con un robusto promedio de carreras limpias de 2.19, pero ya demostraba su gran capacidad al bate, en 1919, antes de ser vendido a los Yankees de New York, acumuló una línea ofensiva de (.322, 29, 113). Lo sorprendente es que en esa temporada, su última como lanzador, tuvo record de (9-5, 2.97).

Los 49 vuela cercas conectados por Ruth, siendo pitcher a tiempo completo, son la mayor cantidad para un lanzador y lo hizo en sus primeras cinco temporadas (1914-1919). Wes Ferrell, quien jugó con seis equipos entre 1927 y 1941 tuvo una extraordinaria línea ofensiva con .280 de bateo, 38 Hrs y 208 carreras remolcadas.

Más atrás en el tiempo, entre 1889 y 1899, Jack Stivetts disparó 35 majaguazos y llevó al plato 357 compañeros, con un promedio de .298. Warren Spahn, un ganador de 363 partidos y uno de los mejores lanzadores de la historia, azotó el pitcheo de la Liga Nacional durante sus 21 campañas de servicio y sus 35 cuadrangulares así lo confirman.

Don Drydale con 29 y Walter Johnson con 24 batazos de cuatro esquinas continúan en la lista de esos que además de lanzar, batearon y mucho.

Un caso extraño es el de Rick Ankiel, este lanzador que su actuación como novato en el 2000 (11-7, 3.50, 194 ponches) le valió llegar segundo en competencia para Novato del Año. Pero en el 2001 una lesión limitó al novel abridor a seis salidas y lo sacó del terreno de juego durante tres temporadas. Cuando volvió en 2004 había olvidado cómo lanzar, participó solo en cinco partidos como relevista, y con un alto promedio de carreras permitidas de 5.40, creímos  ver su carrera terminar.

Ankiel no se rindió y volvió al espectáculo en 2007, ahora como jardinero, regreso que le permitió durar ocho años más como pelotero profesional, compilando estadísticas frías como bateador de (.240, 76, 251).

Bateador Designado

La regla 6.10 del bateador designado (DH), por sus siglas en inglés, se implementó en la Liga Americana en 1973, esta faculta a un jugador elegido, por el dirigente, a batear en lugar del lanzador.

 David Ortiz (DH) Boston Red Sox.

El reglamento estipula: "Un bateador puede ser designado en sustitución del pitcher abridor y todos los pitchers subsecuentes en cualquier juego, sin afectar de ninguna manera la situación del o de los pitchers durante el encuentro."

Ese ordenamiento quita un peso de encima en los lanzadores de la Liga Americana, no así los de la Liga Nacional, que aún insiste en que el pitcher agote sus turnos al bate. Lo que lleva a observar que los buenos bateadores, siendo monticulistas, de las últimas décadas provengan del más viejo de los circuitos.

Los pitchers de la Liga Americana agarran un bate cuando su equipo visita un estadio de la Nacional, ya que se juega bajo las reglas del parque de pelota que albergue el partido en cuestión.

No se les puede lanzar

Actualmente las Grandes Ligas cuentan con unos pitchers que le dan un palo a cualquiera, unos jugadores que al tomar un bate en las manos cambian la programación y se comportan como unos portentosos bateadores.

Madison Bumgarner
El A´s de los Gigantes de San Francisco, Madison Bumgarner lleva una carrera envidiable con el madero, con 19 Hrs y 41 remolcadas. Otro muy buen bateador, siendo un extraordinario lanzador es Zack Greinke, quien hoy en día milita con los Arizona Diamondbacks, batea de por vida un buen .225, 6 bazucazos y 15 traídas a la registradora.

Carlos Zambrano, Dontrelle Willis, Mike Hampton y Micah Owings son otros de los lanza llamas que en la historia de las Grandes Ligas han sabido darles un magnífico uso a su capacidad de batear. Corroborando que hay pitchers que no solo dominan los secretos del pitcheo, ellos también saben golpear la pelota de forma efectiva.  

viernes, 6 de mayo de 2016

Incongruencias


Dices que me amas, pero tu ausencia se palpa entre las sábanas que se congelan sin tu calor. Un gélido susurro que exprime mis esperanzas, cuando prometes envuelta en mi desnudez que siempre regresarás a mis brazos.





Te sientes sin protección y buscas indefensa mi coraza, pero con tus hirientes desavenencias destrozas mi armadura. Me ofreces tus caricias e inspiraciones y al final del día me abrumas con desatinos, vilipendios y amarguras.








Hay más verdad en tus labios que en tus promesas, más pasión en tus arrebatos que en tus proyectos. Un frenesí que se desborda cuando resolutas marcharte y azotas la puerta llevándote en tu cintura mis deseos.










Tus besos encarnados en mis ojos descontrolan mi calma, pero al saber que con otros los compartes me desgarras la piel, los sueños y el alma. Dices que no haga caso, que soy tu todo, pero me vuelves añicos cuando encuentro en tu cuerpo huellas de otra cama.


Los gemidos que brotan de tus manos atesoran las alegrías que alimentan mi ser, pero me haces mendigar tus caricias cada vez que te desvaneces en esas partidas repentinas. Desapariciones incoherentes, perdonadas al mostrarte con un arrepentimiento temporalmente verdadero.


Incongruente es tu proceder, y me consume inmisericorde su desdén. De incongruencias se desbordan tus suspiros, que laceran la piel más que el látigo de un verdugo medieval. Absurdos son tus desprecios, y más hirientes que tus traiciones intermitentes.







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